viernes, 21 de agosto de 2015


Me encanta dedicarme tiempo a mí misma, bailar en frente del espejo, cantar como una loca en la ducha, soy adicta a los grumos del cola cao, no me gusta equivocarme aunque lo hago frecuentemente, si hay ascensor prefiero las escaleras, me gusta que me digan que me quieren, pero que sea de verdad, me gusta andar descalza. Soy cariñosa, cambiaría cualquier momento por un abrazo, me encanta ponerme morena, poder sentirme libre, me encanta el ruido de los tacones, me gusta ayudar a quién lo necesite, malpensada, me gusta reírme a carcajadas, el aroma a café, me encanta estar con mis amigos y olvidarme de la hora, me gusta el chocolate, aunque luego me arrepienta de comerlo, guardo pequeñas cosas que son mis grandes tesoros, pienso que Bob Esponja mola, soy detallista y me gusta que lo sean, adicta a la naturaleza y los animales, odio que la canción se equivoque mientras la estoy cantando, todo lo que me gusta es ilegal, inmoral o engorda, 
PERO AUN ASÍ, ME GUSTA. 































martes, 18 de agosto de 2015



Iba con mucho cuidado y atención, con los ojos y el espíritu abiertos de par en par, buscando ese amor inmenso.


























































Es mejor haber amado y perdido, que jamás haber amado. –Paulo Coelho




Tengo ganas de perderme, entre la desnudez del verano y el calor de dos cuerpos en invierno; de caer al vacío a doscientos km por hora, sin saber dónde voy a aterrizar ; de respirar entre tus brazos, y que bailemos descalzos; ganas de vivir hasta caer rendidos del cansancio.
 Y tratar de congelar aquellos momentos en que se me erizaba la piel, como cuando el mar acariciaba tu cintura, esa que me mata con su vaivén. Como cuando venías suplicando con la mirada, que el mundo nos esperase dormido, a que se nos acabaran las ganas de amarnos, aquella noche de verano. Aquella noche en que no faltaron besos, ni tampoco abrazos, pero el tiempo corría demasiado rápido, y nosotros no teníamos ganas de alcanzarlo, queríamos caminar sin prisa, saboreando despacio la melodía de unos labios.
 Tengo ganas de que llegue el otoño, y fundirme entre las hojas secas, y el aroma a mandarina incrustado en cada esquina. Sabanas de azúcar entrelazando el mapa de tu cuerpo, en un tarde cualquiera, de las muchas que quiero enamorarte. Y entonces que llegue el invierno, y escondas la sonrisa que me mata tras esa bufanda roja, y después la primavera, y el verano de nuevo, y que siga, si quiere, que no se detenga el recorrido. Pero que tú no te vayas, que la distancia entre tu boca y la mía, siga siendo la misma.
Terapia en verso.Y es que siempre hay dos versiones de cada cuento, de cada historia y de cada momento...

 



























He salido a caminar por fin, y ahora nadie me acompaña.
He salido de dentro de ti, y no echo nada en falta.
A decirte que te escribo porque si hablo, lloraré.  

























Fuiste, eres y siempre serás, mi más bonita casualidad



"Dedicar tiempo. Eso sí que es un regalo bonito."































Tú eres mi refugio y mi verdad



     He venido a buscarte en medio del bosque,
         donde el crujir de los árboles te esconde.
         He venido a buscarte en el aullar del lobo,
         sigilosamente resguardado en el monte.
        Dicen por ahí que tu transformación fue exacta.
        Que el desamor hizo que te salieran garras.
         Que tu embestidura humana cambió con el tiempo,
         y que ahora te cubres con piel de lobezno.
         Me asomé entre los árboles
         y pude ver tu figura plasmada.
         Debajo de la luna una alforja humana.
         Y en el aullido el dolor que te ahogaba.
        He venido a consolarte, a arrancarte las garras.
         A vestirte de nuevo con naciente alma.
         Te transformaré con caricias.
         Y en un sacrificio de amor


         Te daré mi alma a cambio de tu vida.


































 Eras un experto en eso, en endulzar los momentos. 

En pronunciar las palabras exactas, 

para que caiga rendida a tus pies. 

Pero, como bien sabes, 

no quise darle la importancia,

 y preferí no seguirte la corriente. 

Sonríe, pensé. 

No tardará en irse si no le contestas. 

Pero mi sonrisa fue una excusa más

 para que no quisieras moverte de mi lado. 

Y a ti te gusta insistir. 

Es lo que mejor se te da. 

Y no paraste hasta conseguir que me fuera contigo…































Aquella cosa que te altere la respiración es la que probablemente valga la pena hacerla



 Una vez le preguntaron a Budha:

¿Qué es lo que más le sorprende de la Humanidad?

Y respondió:

Los hombres que pierden la salud para juntar dinero, 
y luego pierden el dinero para recuperar salud…
Y por pesar ansiosamente en el futuro, 
olvidan el presente de tal forma,
 que acaban por no vivirlo.

Viven como si nunca fueran a morir… 
y mueren como si nunca hubiesen vivido.