jueves, 8 de septiembre de 2016

AMA LO QUE HACES


EL AMOR ANDA SUELTO CON PINCELES EN LA MANO


Puedo verlo y convertirme en miel, creerme dulce e intentarlo. Intentar verme reflejada como en miradas pasadas. Puedo convencerme y quedar obnubilada, puedo rozar su boca y sentir mil fuegos mas que tocándola porque se que no necesito tocarlo para sentirlo, ni sentirlo para saberle.
Puedo sentirme fusionada e invencible sabiendo que cuento consigo, como también consumida con creerlo lejos mío. Logra generar un eficaz viaje insaciable de renaceres sentimentales que me quitan lo cuerda, que entregan de mi un potencial desconocido.

Me mantengo inmersa en el vaivén de su encanto; en la brisa que engarza sus cualidades como así también en el crujido de sus puntos débiles. Es torrente, tormenta.  Calma y tempestad, necesidad y capricho. Un complemento perfecto por no decir, de hecho, necesario.

Y aquí nadie es dueño del tiempo ajeno, pero sin buscarlo lo logra. Convierte lo etéreo en aquello exacto que buscabas. Deja evidenciado el gustar de la corporeidad en su ser. Ese ser que te hizo volar y explosionar el querer con la razón, ensimismó la locura y la cordura y las hizo una.

Hendió camino a lo inimaginable y ahora yo, puedo, mojada de él, caminar la ciudad. Mojada y sonriendo. Puedo todo, puedo saborear por momentos el gusto de sus labios, la mueca de su boca al despedirse, el decir de su más sincero pensamiento.

 Y ya no puedo, después que lo pude todo; ya no puedo no probarlo una vez más.











































 

lunes, 19 de octubre de 2015



Desear no es querer.
Se desea lo que se sabe que no dura.
Se quiere lo que se sabe que es eterno.














































viernes, 21 de agosto de 2015


Me encanta dedicarme tiempo a mí misma, bailar en frente del espejo, cantar como una loca en la ducha, soy adicta a los grumos del cola cao, no me gusta equivocarme aunque lo hago frecuentemente, si hay ascensor prefiero las escaleras, me gusta que me digan que me quieren, pero que sea de verdad, me gusta andar descalza. Soy cariñosa, cambiaría cualquier momento por un abrazo, me encanta ponerme morena, poder sentirme libre, me encanta el ruido de los tacones, me gusta ayudar a quién lo necesite, malpensada, me gusta reírme a carcajadas, el aroma a café, me encanta estar con mis amigos y olvidarme de la hora, me gusta el chocolate, aunque luego me arrepienta de comerlo, guardo pequeñas cosas que son mis grandes tesoros, pienso que Bob Esponja mola, soy detallista y me gusta que lo sean, adicta a la naturaleza y los animales, odio que la canción se equivoque mientras la estoy cantando, todo lo que me gusta es ilegal, inmoral o engorda, 
PERO AUN ASÍ, ME GUSTA. 































martes, 18 de agosto de 2015



Iba con mucho cuidado y atención, con los ojos y el espíritu abiertos de par en par, buscando ese amor inmenso.


























































Es mejor haber amado y perdido, que jamás haber amado. –Paulo Coelho




Tengo ganas de perderme, entre la desnudez del verano y el calor de dos cuerpos en invierno; de caer al vacío a doscientos km por hora, sin saber dónde voy a aterrizar ; de respirar entre tus brazos, y que bailemos descalzos; ganas de vivir hasta caer rendidos del cansancio.
 Y tratar de congelar aquellos momentos en que se me erizaba la piel, como cuando el mar acariciaba tu cintura, esa que me mata con su vaivén. Como cuando venías suplicando con la mirada, que el mundo nos esperase dormido, a que se nos acabaran las ganas de amarnos, aquella noche de verano. Aquella noche en que no faltaron besos, ni tampoco abrazos, pero el tiempo corría demasiado rápido, y nosotros no teníamos ganas de alcanzarlo, queríamos caminar sin prisa, saboreando despacio la melodía de unos labios.
 Tengo ganas de que llegue el otoño, y fundirme entre las hojas secas, y el aroma a mandarina incrustado en cada esquina. Sabanas de azúcar entrelazando el mapa de tu cuerpo, en un tarde cualquiera, de las muchas que quiero enamorarte. Y entonces que llegue el invierno, y escondas la sonrisa que me mata tras esa bufanda roja, y después la primavera, y el verano de nuevo, y que siga, si quiere, que no se detenga el recorrido. Pero que tú no te vayas, que la distancia entre tu boca y la mía, siga siendo la misma.
Terapia en verso.Y es que siempre hay dos versiones de cada cuento, de cada historia y de cada momento...

 



























He salido a caminar por fin, y ahora nadie me acompaña.
He salido de dentro de ti, y no echo nada en falta.
A decirte que te escribo porque si hablo, lloraré.  

























Fuiste, eres y siempre serás, mi más bonita casualidad



"Dedicar tiempo. Eso sí que es un regalo bonito."